Espondilosis Anquilopoyetica

Las primeras manifestaciones de la enfermedad se desarrollan lentamente, y alternándose períodos de normalidad con periodos de dolor crónico y rigidez en la espalda baja y caderas; dichos brotes tienen la peculiaridad de presentarse durante momentos de inactividad.

La inflamación puede causar que los huesos se FUSIONEN, con lo que espalda, cuello y tórax pierden su flexibilidad normal e incluso la expansión normal del pecho.

Los síntomas de espondilitis anquilosante suelen pasar desapercibidos en su fase inicial, ya que se les confunde con los de un problema de poca importancia, por lo que la detección se vuelve difícil en las primeras etapas. Los primeros síntomas aparecen por lo general entre los 20 y los 25 años de edad.

La aparición de la enfermedad está estrechamente relacionada con el HLA-B27 encontrado aproximadamente en el 90 % de los enfermos, un antígeno que parece desempeñar un papel muy importante en la función del sistema inmunológico.

En el tratamiento de la espondilitis anquilosante desempeñan un papel fundamental la gimnasia y la fisioterapia para conservar la movilidad de las articulaciones y evitar la deformación paulatina de la columna vertebral.